Los tipos de lesiones en niños y jóvenes más frecuentes

Los tipos de lesiones en niños y jóvenes más frecuentes

Las lesiones en niños son importantes debido a que se encuentran en época de crecimiento y los malos hábitos pueden provocar problemas futuros, como dolencias crónicas o las recaídas cada poco tiempo. Existen algunos tipos de lesiones que se dan con frecuencia en jóvenes que están desarrollándose, para conocer un poco más estas lesiones y saber cómo recuperarse, contamos con explicaciones de doctores expertos.

Hay dos tipos de lesiones en niños , según cómo se producen y el nivel de daño en el cuerpo. Sabiendo esto, en Ertheo hemos investigado las distintas lesiones de cada tipo y os la vamos a explicar con la ayuda de comentarios y consejos de varios médicos.

Lesiones agudas

La primera categoría son las lesiones agudas, que se asocian a los traumatismos y muchas veces ocurren al no usar un equipo adecuado en la práctica deportiva. Las más frecuentes son las dolencias del cartílago de crecimiento, las lesiones musculares o las fracturas, aunque no se pueden descartar las ligamentarias y meniscales, aunque se da en pocas ocasiones en niños.

Ejemplos claros de lesiones agudas son las torceduras de tobillo, los golpes en la cabeza que provoca un traumatismo craneoencefálico o fractura del cubito u otro hueso. Basándonos en las descripciones realizadas por el doctor Hernán Guzmán, médico del Departamento de Ortopedia y Traumatología de la Clínica Las Condes, en un artículo recogido en “La revista Médica. Clínica Las Condes” de mayo de 2012, vamos a hacer una recopilación de algunas que pueden reproducirse en niños y jóvenes.

lesiones en niños ertheo

Las lesiones en niños son importantes de conocer para tratarlas adecuadamente

– Arrancamiento de la epitróclea

Con el nombre de la lesión quizá no se entienda, pero se produce en el brazo. En concreto esta lesión en niños se da en el centro de osificación de la epitróclea, ubicada en el margen medial de la paleta humeral en el codo. La causa del traumatismo se da por la acción de los músculos epitrocleares a través de un stress en valgo del antebrazo sobre el codo, además el niño sentirá dolor agudo y una notable inchazón del codo. El diagnóstico de la lesión se confirma por la radiografía.

– Fracturas por avulsión de la pelvis

Según la edad existen varias lesiones que son más comunes y esta se suele dar en adolescentes deportistas. Las fracturas por avulsión de la pelvis aparecen en la pubertad y afectan a la cadera y zonas cercanas, como el fémur. Suelen ser muy molestas por la zona en la que se producen, pero con un buen tratamiento la evolución es buena. En algunas ocasiones, los jóvenes siguen realizando deporte mientras están en tratamiento.

– Avulsión del polo inferior de rótula

Las rodillas son unas de las partes del cuerpo que más sufren en la época de crecimiento, pero existe una lesión en niños deportistas que es poco frecuente a pesar de involucrar a la rodilla. Hablamos de la avulsión del polo distal de la rótula, que se manifiesta en un dolor intenso en la rodilla cuando el niño o la niña realiza deporte, pero además puede llegar al punto de que el afectado no pueda elevar la pierna y extender la rodilla. Si tu hijo o hija tiene una sensación parecida deberías llevarlo al médico, ya que está lesión puede pasar inadvertida a la vista y sin una resonancia quizá no se pueda diagnosticar. El tratamiento quirúrgico  se lleva a cabo restituyendo la anatomía del aparato extensor de la rodilla.

– Avulsión de la tuberosidad anterior de la tibia

Esta es otra de las lesiones en niños de muy baja frecuencia, pero que está relacionada con la práctica deportiva. Como la anterior lesión, se manifiesta con dolor en la zona inferior de la rodilla y el diagnóstico se confirma con radiografía. Tiene varios grados, según el desplazamiento, sus manifestaciones clínicas son similares a las que se presentan en la avulsión del polo inferior de la rótula y el diagnóstico se confirma con la radiografía. Se clasifican según el grado de desplazamiento de la fractura.

– Fractura de la espina tibial anterior – Lesión del ligamento cruzado anterior (lca)

Si eres aficionado al fútbol seguro que te suenan las lesiones en el ligamento cruzado anterior, que suelen dejar en el dique seco a los futbolistas varios meses si tiene rotura o esguince. Pues la fractura de la espina tibial anterior tiene mucha relación con esta famosa zona del cuerpo, ya que la espina tibial anterior da inserción al extremo distal del ligamento cruzado anterior. Esta lesión se suele producir por caídas de bicicleta o patines y se puede asociar a un dolor y aumento de la rodilla. Las lesiones del ligamento cruzado anterior se debe que cuidar muy bien, ya que producen inestabilidad de rodilla y la vuelta a la actividad deportiva tiene que ser pausada.

Lesiones por sobreuso

El Síndrome de Osgoog-Schlatter

Por otro lado se encuentran las lesiones por sobreuso o por sobrecarga, que se producen a consecuencia de acciones repetitivas que fuerzan determinados huesos y músculos. Uno de las lesiones en niños por sobrecarga más frecuentes y conocida es el síndrome de Osgood-Schlatter, muy asociada al crecimiento.

La enfermedad de Osgood-Schlatter ha sido definida por muchos médicos y expertos, uno de ellos ha sido Especialista en Ortopedia Pediátrica César Galo García, que en su web Traumatología Infantil recoge informaciones de varios doctores para explicar cómo se produce y cuál es el tratamiento.

Galo García explica que la enfermedad de Osgoog-Schlatter “se caracteriza por un dolor que aparece al realizar actividades físicas, justo por debajo de la rodilla, en la parte anterior”. La inflación local es uno de los principales síntomas de esta dolencia, que se suele dar en menores con edades comprendidas entre los 10 y 15 años.

Según Galo García, la enfermedad de Osgoog-Schlatter se produce por “una sobrecarga mecánica en una zona de crecimiento de la tibia”. Para un mejor entendimiento, está es la explicación detallada que el doctor Galo García da sobre la causa de la enfermedad: “el tendón rotuliano, que se encuentra justo por debajo de la rótula, se inserta en el cartílago de crecimiento de la tibia y tira fuertemente de él para estirar la rodilla. Ello puede provocar sobrecarga repetida en esta zona, alteración de los tejidos, insuficiencia en la vascularización, trastorno de la osificación y fenómeno inflamatorio en un intento de reparación”. Pueden verse afectados por el síndrome los niños activos que realizan deportes intensos, como el fútbol o baloncesto, disciplinas en las que deben realizan saltos, agacharse o chutar, acciones que hace sufrir a las rodillas.

El tratamiento para el síndrome de Osgoog-Schlatter es más conservador de lo habitual, ya que la finalidad es eliminar el dolor pero sin cortar drásticamente la actividad física del chico. Galo García manifiesta que las pautas a seguir son la “combinación de estiramientos, hielo local y medicación antiinflamatoria”. El doctor aconseja que los estiramientos se realicen antes de hacer deporte y que se centren en los músculos anteriores y posteriores del muslo. Aquí tenéis varios ejercicios sencillos para fortalecer cuádriceps e isquiotibiales en casa proporcionados por Fisoterapia Online:

“Tras la actividad física se coloca hielo durante 20 minutos sobre la zona dolorida”, explica el doctor García.  Los resultados pueden ser dispares, unos quizá respondan bien y eliminen el dolor, otros deben realizar menos actividad física y en ciertos casos el niño debe cesar la práctica deportiva, algo menos frecuente. En cuanto a las secuelas, el síndrome de Osgoog-Schlatter suele desaparecer en un periodo de 12 a 18 meses y la cirugía no es asidua para esta lesión en niños.

Enfermedad de Sever

La Enfermedad de Sever, también llamada apofisitis calcánea, es una lesión en niños que afecta a una zona muy delicada de los pies, el talón, y suele producirse en la época de crecimiento, entre los 7 y 12 años, además de ser más frecuente en los varones. En concreto, es una inflamación del cartílago de crecimiento del talón que se produce por la tensión muscular del tendón de Aquíles y de la planta del pie.

Al igual que el síndrome de Osgoog-Schlatter, el tratamiento para paliar los dolores y eliminar la enfermedad es bastante conservador, sin que el afectado tenga que dejar radicalmente de hacer deporte. Aplicar hielo en el talón después de la actividad física es una buena forma de tratar la enfermedad, además de usar cremas antiinflamatorias o algún medicamento que alivie el dolor. Los estiramiento suelen ser otra de las pautas a seguir para recuperar la zona dolorida, como los ejercicios que involucren a los isquiotibiales, las pantorrillas y los tendones de la parte posterior de la pierna del niño. En el siguiente vídeos podéis ver más ejercicios que se centran en la parte posterior de la pierna:

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